La inteligencia emocional ha irrumpido con fuerza en el mundo de la empresa, ya que vivimos en una revolución afectiva donde hemos empezado a darnos cuenta de que los sentimientos y la gestión de nuestras emociones ocupan la mayor parte del tiempo efectivo de las actividades de un directivo.
Esta demostrado que las competencias emocionales tienen un impacto directo sobre el rendimiento laboral, ya que es imposible separar las emociones de lo que hacemos.
Como los sentimientos y las emociones nos acompañan siempre, debemos aprender a gestionarlas en los entornos laborales.
El triunfo de la inteligencia emocional esta en admitir que las destrezas necesarias no son aptitudes innatas, si no que se aprenden.
Para que una empresa sobreviva ha de generar unos recursos mínimos para poder operar equilibrando costes y beneficios.
Se obtiene una eficacia mínima a traves del trabajo de las personas que configuran la organización.
La eficacia se consigue gracias a los motivos extrinsecos.
Representa el grado de cooperación voluntaria y espontanea que dan las personas a la organización para colaborar en la calidad del objetivo común.
Se obtiene a partir de la implicación que generan las personas con la empresa y mide su capacidad competitiva.
La atractividad se consigue gracias a los motivos intrÍnsecos.
Representa la entrega y el esfuerzo que las personas revierten, buscando compensar necesidades de otras personas.
Se obtiene unidad cuando los miembros reconocen el valor de lo que ofrece la empresa a los demás.
Cuanto más identificada esté la persona con la organización, más unidad habrá.
La unidad se consigue gracias a los motivos trascendentes.
La calidad de la unidad depende de tres factores:
Calidad del sistema formal.
Calidad de la comunicación.
Calidad del sistema expontaneo.
Personas que comparten objetivos comunes.
Trabajan juntas en la misma materia.
No necesitan coordinación entre ellos.
Sus miembros tienen autonomía.
Realizan su trabajo y responden de manera individual por su aporte.
Se apoyan equitativamente para lograr el fin común.
Es imprescindible la cohesión para lograr resultados óptimos y cumplir con su propósito.
Se apoyan y colaboran para conseguir juntos un desempeño.
Responden de forma colectiva por el trabajo realizado.
La interdependencia con un alto nivel de conectivdad realzan la diferencia entre un grupo y un equipo.
Un grupo no es un equipo, pues un equipo obtiene mejores resultados.
Un equipo es un número de personas con habilidades complementarias con un propósito común, objetivos y enfoque, de lo que se consideran responsables.
Lo componen un pequeño número de personas, entre 5 y 12, aunque lo más recomendable son 6.
Tienen habilidades complementarias, debiendo coexistir tres tipos:
Habilidades técnicas.
Habilidades interpersonales.
Habilidades para la toma de decisiones y resolución de conflictos.
Propósito común, con objetivos concretos, evaluables y cuantificables.
Enfoque: compromiso sobre las tareas.
Responsabilidad común.
Es la capacidad de que otros hagan lo que el directivo desea que se haga.
El poder es investido por un nivel superior y se ejerce por delegación de los puestos superiores a los inferiores.
Para influir en el comportamiento de otras personas usando el poder, se hace a traves de premios o castigos.
Existen dos tipos de poder:
Poder coercitivo: Está basado en el miedo y el temor, en la amenaza y el castigo para lograr que los empleados realicen algo. El compromiso de los empleados es superficial. Es una forma inmadura de gestionar personas.
Poder utilitario: Está basado en los beneficios que los empleados pueden obtener a traves de él. Tiene el riesgo de adormecer al empleado, pues si no hay beneficio no hay esfuerzo.
Quien solo ejerce el poder nunca será un lider, sera un directivo.
Es la capacidad de conseguir que otros quieran hacer lo que el directivo desea que se haga.
La autoridad se gana, la confieren los propios empleados, es de indole moral.
La credibilidad y la ejemplaridad son lo medios principales para alcanzarla.
Existen dos tipos de autoridad:
Autoridad técnica: Está basada en conocimientos, experiencia y prestigio.
Autoridad personal: Está basada en el valor, carisma y la atractividad, y se gana con el transcurso del tiempo.
Motivos extrinsecos: La acción esta inducida por lo que se espera conseguir a cambio. Están determinados por eventualidades externas como el salario.
Motivos intrinsecos: La acción esta inducida por lo que se espera asimilar, aprender y recrearse realizando dicha acción. Están determinados por eventualidades internas de cada persona.
Motivos trascendentes: La acción esta inducida por la recompensa que recibimos al sentir que otras personas se benefician con nuestras acciones. Son conocidas como necesidades espirituales.
La inteligencia emocional ha irrumpido con fuerza en el mundo de la empresa, ya que vivimos en una revolución afectiva donde hemos empezado a darnos cuenta de que los sentimientos y la gestión de nuestras emociones ocupan la mayor parte del tiempo efectivo de las actividades de un directivo.
Está demostrado que las competencias emocionales tienen un impacto directo sobre el rendimiento laboral, ya que es imposible separar las emociones de lo que hacemos.
Como los sentimientos y las emociones nos acompañan siempre, debemos aprender a gestionarlas en los entornos laborales.
El triunfo de la inteligencia emocional está en comprender que las destrezas necesarias no son innatas, si no que se aprenden.
La atractividad representa el grado de cooperación voluntaria y espontanea que dan las personas a la organización para colaborar en la calidad del objetivo común.
Se obtiene a partir de la implicación que generan las personas con la empresa y mide su capacidad competitiva.
La atractividad se consigue gracias a los motivos intrinsecos.
No, pues un equipo lo forman personas con habilidades complementarias, comprometidas con un propósito común, objetivos y enfoque, de lo que se consideran responsables.
Estas personas:
Se apoyan equitativamente para lograr un fin común.
Se apoyan y colaboran para conseguir juntos un desempeño.
Responden de forma colectiva por el trabajo realizado.
Es imprescindible la cohesión para lograr resultados optimos y cumplir su proposito.
No, pues como he comentado anteriormente, en un equipo:
Se apoyan equitativamente para lograr un fin común.
Se apoyan y colaboran para conseguir juntos un desempeño.
Responden de forma colectiva por el trabajo realizado.
Por lo tanto, la información compartida debe ser la misma para todos.
Los tres tipos de motivos son:
Motivos Extrínsecos: La acción esta inducida por lo que se espera conseguir a cambio.
Están determinados por eventualidades externas, como por ejemplo el salario.
Motivos Intrínsecos: La acción esta inducida por lo que se espera asimilar, aprender y recrearse realizando la acción.
Están determinados por eventualidades internas a cada persona.
Motivos Trascendentes: La acción esta inducida por la recompensa que recibimos al sentir que otras personas se benefician con nuestras acciones.
Son conocidas como necesidades espirituales.
Las actividades del directivo se agrupan en tres tipos de actividades que se realizan de manera coordinada:
Actividad estratégica: La primera función del directivo es obtener una organización eficaz, para ello deberá enunciar, planificar y entender los objetivos y metas que contribuyen a facilitar los resultados.
Eficacia, motivos extrínsecos.
Actividad ejecutiva: El segundo paso lo componen la manera de interactuar con las personas a su cargo, para conseguir trasladarles las tareas que deben realizar y así conseguir alcanzar los objetivos planificados en la actividad anterior.
La finalidad del directivo con esta actividad es conseguir que su organización sea atractiva, es decir, que su gente conecte con un propósito común.
Atractividad, motivos intrínsecos.
Actividad de liderazgo: Es la última función del directivo y la más importante.
Consiste en implicar a las personas con la organización a través de su trabajo, haciendoles sentir parte de un todo.
Unidad, motivos trascendentes.
Actividad estratégica: La primera función del directivo es obtener una organización eficaz, para ello deberá enunciar, planificar y entender los objetivos y metas que contribuyen a facilitar los resultados.
Eficacia, motivos extrínsecos.